LA PROGRAMACIÓN DE LAS ORQUESTAS ESPAÑOLAS: TEMPORADA 2015-16

portada 2016-17

Una vez que todas las orquestas españolas han concluido su temporada 2015-16 publico una estadística retrospectiva de sus programaciones, al estilo de la realizada en este mismo blog la temporada pasada y que tan buena acogida tuvo. En algunos casos se confirmarán vicios y virtudes de nuestras programaciones. En otros, la suma de ambas temporadas nos dará algo más de perspectiva para profundizar en una cuestión que a todos los melómanos nos ocupa e interesa.

Como comenté en la entrega previa, cualquier estadística de esta naturaleza plantea no pocos problemas. Es importante recalcar que a efectos estadísticos considero los programas de forma individual. No tengo en cuenta las repeticiones que se realizan de un mismo programa: dos y hasta tres veces- pues esto duplicaría o triplicaría injustificadamente el peso de unas orquestas frente a otras. La única diferencia con respecto a la anterior estadística ha sido que al realizar en este caso el estudio al final de la temporada he podido completar los típicos “programa a determinar”. Su peso es mínimo pero desde luego siempre es preferible solventar esas pequeñas lagunas.

Las orquestas incluidas son una vez más:

Orquesta Ciudad de Granada
Orquesta de Córdoba
Orquesta de Extremadura
Orquesta de la Comunidad de Madrid
Orquesta de Málaga
Orquesta de Valencia
Orquesta Filarmónica de Gran Canaria
Orquesta Nacional de España
Orquesta Sinfónica de Baleares
Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya
Orquesta Sinfónica de Bilbao
Orquesta Sinfónica de Castilla y León
Orquesta Sinfónica de Euskadi
Orquesta Sinfónica de Galicia
Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia
Orquesta Sinfónica de Madrid
Orquesta Sinfónica de Navarra
Orquesta Sinfónica de Tenerife
Orquesta Sinfónica de TVE
Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias
Orquesta Sinfónica del Vallés
Real Filharmonía de Galicia
Real Orquesta Sinfónica de Sevilla

1) Empezando en primer lugar por los compositores más interpretados los resultados son, sorprendentemente – o quizás no tanto- muy similares a los de la temporada previa.

Beethoven, Mozart y Brahms continúan siendo la Santísima Trinidad de nuestros programadores. Tchaikovsky mantiene su posición de privilegio y del resto sólo se mantienen entre los diez primeros Dvorák y Sibelius.

A continuación muestro los siguientes diez autores más programados en la temporada 2015-16 y la relación de compositores españoles/latinoamericanos más programados entre los que lógicamente Manuel de Falla vuelve a ser la elección más recurrente.

Los 5 autores más programados –Beethoven, Mozart, Brahms, Tchaikovsky y Dvorak- suman 226 obras interpretaciones (insisto, sin contar nunca las repeticiones de un mismo programa). Suponen un 20,96% de las obras. Es decir, la quinta parte de la música programada es obra de sólo 5 compositores. En este sentido se aprecia una mejora con respecto a la temporada previa en la que este porcentaje era del 23,4%.

2) Precisamente el peso relativo de las obras de los 5 autores más programados (Beethoven, Mozart, Brahms, Tchaikovsky y Ravel) en cada orquesta, nos da un buen indicio del grado de convencionalismo de la programación de cada una de ellas.

En el eje X se representa el % de las obras programadas que corresponden a estos 5 compositores. Cuanto más bajo sea este porcentaje, menos convencional se puede considerar la programación de esa orquesta. Es por tanto la Orquesta de Navarra la que más se ha alejado esta temporada de ese cliché definido por los 5 compositores más programados. No me sorprende, pues al frente de ella se encuentra Antoni Wit, un director especialmente destacado por recuperar tanto en conciertos como en grabaciones, un repertorio infrecuente.

Destacan igualmente la Orquesta de Granada y la Sinfónica de Galicia que repite su tercer puesto de la temporada 2014-15. Precisamente la OSG, junto con la Sinfónica de Bilbao y la Orquesta de RTVE son las tres mejores orquestas en este aspecto si se consideran conjuntamente las dos últimas temporadas (dato no mostrado).

Los datos numéricos exactos a partir de los que he elaborado la gráfica son:

3) Uno de los aspectos más llamativos del estudio es el de las obras más programadas. En esta temporada sólo las siguientes 7 obras fueron programadas por más de 5 orquestas:

Si se comparan con las 13 obras que en la temporada pasada fueron programadas en más de 5 ocasiones, sólo repiten la Novena Sinfonía de Beethoven y El Amor Brujo de Falla- ambas interpretadas la temporada pasada en 6 ocasiones. Hay por tanto una variación interesante en las obras más repetidas, hasta el punto de que las sinfonías de Brahms, que en la temporada 14-15 coparon la programación, en esta temporada han tenido una presencia mucho menor. De hecho, sólo una de ellas fue programada en 5 ocasiones: la Cuarta. Junto a ella, un amplio número de obras de repertorio fueron interpretadas en 5 ocasiones: El Adagio de Barber; de Beethoven los Conciertos para piano Nº2 y Nº4 y las Sinfonías Nº4 y Nº5; El sombrero de tres picos de Falla, el Concierto de Grieg; la Sinfonía Nº5 de Mahler; los Cuadros de una exposición de Mussorgsky; la Sinfonía Nº5 de Prokofiev; las Danzas Sinfónicas de Rachmaninov; la Rapsodia española de Ravel; las Sinfonías Nº4 y Nº8 de Schubert; la Sinfonía Nº4 de Schumann; el Concierto para violín de Sibelius y Romeo y Julieta y la Sinfonía Nº6 de Tchaikovsky.

4) Fecha media de composición. En este apartado realizo una media de la fecha de composición de las obras programadas por cada orquesta. Es un claro indicio de lo que podríamos denominar “modernidad de la programación”.

En la siguiente gráfica (clickable para ver a mayor tamaño, como todas las figuras) recopilo los cambios experimentados sobre la temporada previa 2014-15; muy notables en varias orquestas. De forma general la tendencia es a un importante incremento en la “modernidad”.

5) En una tabla de doble entrada combino los dos parámetros que he caracterizado en los apartados previos: diversidad y modernidad de la programación.

En esta temporada son por tanto la ORCAM, la ROSS y la Orquesta de Navarra las que presentan una programación en la que se aúna modernidad y variedad.

6) En el siguiente apartado trato a las 23 orquestas globalmente para hacer una consideración de las obras cronológica (por décadas). El resultado, muy similar al del año pasado, refleja la preferencia por el repertorio entre 1780 y 1820 y entre 1880 y 1950. Una vez más se confirma como las composiciones de nuestro tiempo, tienen un peso muy pequeño, salvo en lo que respecta a la última década: la mayoría son estrenos a los que, en base a la gráfica, les espera un triste futuro.

7) Si nos centramos en la programación del siglo XXI (como digo, fundamentalmente estrenos, pero no necesariamente), la orquesta más destacada es la Nacional de España:

8) Para concluir, introduzco en esta edición un ranking de directores en base al número de programas que han dirigido y un ranking de solistas invitados. Así, estos han sido los directores con mayor presencia en conciertos de temporada de abono -no se incluyen como siempre, conciertos extraordinarios, ópera, didácticos, etc.:

Con 8 conciertos hay un grupo más amplio: David Afkham, Álvaro Albiach, John Axelrod, Paul Daniel, Michal Nesterowicz, Dima Slobodeniouk, Lorenzo Viotti y Antoni Wit.

Finalmente, en cuanto a solistas Javier Perianes es el músico más habitual en las programaciones, con 6 presencias en concreto.

Aquí concluye esta segunda edición de la  Estadística de las Orquestas Sinfónicas Españolas. Aunque esencialmente se confirma la foto fija de la temporada pasada, son apreciables una serie de tendencias de cambio que la próxima temporada 16-17 podrán ser confirmadas, ampliadas o, esperemos que no, truncadas.

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18 Respuestas a “LA PROGRAMACIÓN DE LAS ORQUESTAS ESPAÑOLAS: TEMPORADA 2015-16

  1. Impresionante. Horas y horas de trabajo, no remunerado.
    La OSG mantiene una posición de mitad para arriba, como mínimo, en cuanto a la modernidad de la programación.
    El cambio de titular ha hecho aparecer, en la programación autores modernos que nunca antes se habían tocado ( Adams, Fagerlund, Ligeti, Vask, Hosokawa ), en lo que parece un criterio más definido en la elección de los autores modernos, y una clara recuperación de Haydn ( que antes no se tocaba casi nunca ) , que puede lastrar un poco la edad media de las composiciones.

  2. 🙂 Gracias Manuel. Sí, muchas horas, pero la verdad es que disfruto mucho estos temas. Y creo que es interesante disponer de este tipo de información.

    De forma global me ha sorprendido la repetición de calcada de los cuatro compositores más programados. Da que pensar. En lo positivo una cierta mejora en cuanto a diversidad.

    En ese aspecto la OSG sigue estando muy arriba. Así hemos tenido una temporada muy variada, de lo más estimulante. Una pena el descenso en la modernidad en parte por ese retorno a clásicos como Haydn y una menor programación de obras del siglo XXI. Era previsible viendo la programación y los números lo han confirmado.

  3. Posiblemente, una de las orquestas del mundo ( sí, no exagero ) con mayor grado de modernidad sea la SWR Orquesta.
    Si aplicáramos los parámetros estadísticos anteriores, nos saldrían unos resultados muy poco comparables a casi cualquier otra orquesta conocida.
    Grosso modo, de las 100 obras aproximadamente de su temporada, un tercio, también aproximadamente, son de la segunda mitad del XX, o del XXI.
    Además, en cuanto a la modernidad, apuesta por la vanguardia dura y sin contemplaciones. Nada de un poquito de minimalistas, y ya está.

  4. Ya se que es algo demasiado obvio, pero hay mucha modernidad que no es ( no tiene que ser ) vocacionalmente minoritaria, o que exija un largo proceso de adecuación. Para entendernos, Glass, Rautavaara, Adams, Fagerlund provocan menos rechazo a priori que Lachenmann.
    Una apuesta por la modernidad no tiene que implicar necesariamente una apuesta difícilmente asumible por el común de las huestes melómanas.
    Y, por favor, lo que no puede hacerse, como hace alguno, es repetir eso de que si los programadores durante veinte años hubieran ” educado” a los oídos de determinada manera, entonces ahora el público alucinaría con Lachenmann; primero, porque eso es un posibilismo, y los posibilismos no son demostrables, y, segundo porque no es casualidad que eso no se haya producido en ninguna parte.

  5. Pues me dejas sorprendido. Es una discusión que he tenido con Paco hace años y que en ese momento me llevó a ver la programación de la temporada de la orquesta. Para mi sorpresa era bastante convencional (en cuanto al abono, no en programas extraordinarios o de festivales). Me miraré desde luego la 16-17 😉

    • Y en cuanto a la modernidad te doy totalmente la razón, es un concepto muy relativo. Para mi Bach sigue siendo 100% moderno. Su música es para mi atemporal.

      Aunque uso el término modernidad -alguno hay que utilizar- soy consciente de que entre las más de sesenta obras de esta última década muy pocas responden a lo que estrictamente llamaríamos modernidad, que no contemporaneidad.

  6. Muy interesante, bravo!!! Es curioso ver los cambios y convenciones en los programas, y menudo trabajo!!! Se me ocurre otro apunte (sin desmerecer en absoluto tu gran trabajo!): Cierto que hay poca variedad en la mayoría de programas, sobretodo cuando se habla de música contemporánea, pero en varios casos suele estar vinculado a la plantilla orquestal. Por ejemplo, (por mencionar a una), la OCGranada, siendo una magnífica orquesta, con su plantilla fija, no es la suficiente para la interpretación de la mayoría de obras a partir de la 2a mitad del s.XIX en adelante, y por lo tanto, este tipo de orquestas sólo hacen programas grandes en ocasiones contadas y con refuerzo externo. Es un dato interesante a analizar referente a las programaciones 🙂
    Muchas gracias por la información! Me ha encantado!

    • Muchas gracias MBL por tu comentario tan positivo y a mi juicio muy acertado. Fantástico que comentes el caso concreto de la Orquesta Ciudad de Granada pues me sirve para apuntar algo que a muchos parecerá obvio, pero que no está de menos recordar. No se debe ver esta estadística como una clasificación de orquestas, pues en ella se comparan agrupaciones muy diferentes en cuanto a dirección, objetivos artísticos, entornos, historia y por supuesto en cuanto a medios económicos. Y el mejor ejemplo es la Orquesta de Granada se ubica en la gráfica de “modernidad” en una posición aparentemente negativa. Pero en absoluto debe verse así: simplemente es un reflejo de su especialización en el repertorio barroco y clásico. Esto no es en absoluto negativa; faltaría más. Lo verdaderamente importante es la excelencia y la profesionalidad con la que lo hace, la cual me consta es altísima.

  7. Pingback: Balances y avances | Pablo, la música en Siana·

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